Cuando falta una pieza, el resto de la boca se resiente: la masticación se descompensa, los dientes vecinos se desplazan y el hueso de la zona empieza a perderse. El implante sustituye la raíz por una base de titanio que se integra en el hueso y sostiene la nueva corona.
Es uno de los tratamientos que más realizamos en la clínica. Planificamos cada caso a partir de un diagnóstico preciso, valoramos el estado del hueso y de las encías, y le explicamos el proceso completo y los plazos antes de empezar.
Después de la colocación seguimos su evolución en revisiones programadas, porque un implante bien mantenido puede durar muchos años.
Beneficios principales
- Diagnóstico previo del hueso y las encías
- Implantes unitarios y múltiples
- Proceso y plazos explicados antes de empezar
- Revisiones de seguimiento posteriores